15 noviembre 2017

Factores de riesgo para ambliopía en la visión de los preescolares

Los trastornos de la visión son la cuarta discapacidad más frecuente entre los niños en Estados Unidos, con la ambliopía como principal causa de discapacidad visual entre niños. La ambliopía, también llamada “ojo flojo”, es un desorden visual que afecta a un sector de entre 1% y 4% de niños de edad preescolar. La ambliopía generalmente ocurre unilateralmente pero también puede presentarse bilateralmente. Algunos estudios han mostrado que si la ambliopía no se detecta o no se trata, los niños están en riesgo de desarrollar impedimento visual posteriormente siendo adultos.

Históricamente ha habido acuerdo entre los profesionales de la salud visual que detectan y tratan la ambliopía en edades temprana en que es deseable prevenir una pérdida de la visión permanente. La detección temprana es crítica en la probabilidad de tratamiento efectivo. El tratamiento de la ambliopía a una edad temprana es altamente exitoso. Como resultado, una identificación de los factores de riesgo para ambliopía es de gran importancia para asistir a los profesionales de salud ocular en su detección para identificar a los niños que tienen un mayor riesgo que se pudieran beneficiar de intervenciones tempranas para mejorar su visión.

Con el objetivo de evaluar los factores de riesgo para ambliopía en la visión de niños preescolares, se realizó un estudio con 3869 niños de entre tres y cinco años de edad, a quienes se les hizo un examen completo de la vista encontrándose 440 niños (11%) con ambliopía unilateral o bilateral.

La presencia de estrabismo, hipermetropía mayor a 2 dioptrías, astigmatismo mayor a 1 dioptría, y anisometropía, fueron factores de riesgo de ambliopía.

Mediante la identificación de los umbrales de error de refracción asociados con el aumento del riesgo de ambliopía, los criterios de referencia se pueden optimizar para mejorar la identificación de los niños de alto riesgo para su posterior evaluación o tratamiento.

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Foto de VeryWell

08 noviembre 2017

Dos estudios demuestran resultados promisorios del Cross-Linking para tratar miopía leve

El cross-linking corneal foto-refractivo no quirúrgico, o PiXL, es un nuevo tratamiento para mejorar la visión en miopías leves, de acuerdo a los resultados de dos estudios anunciados en el XXXIV Congreso de la Sociedad Europea de Cirujanos de Catarata y Refractivos.

"PiXL es un desarrollo innovador de primer nivel en el campo de la mejora de la visión," dijo Rajesh K. Rajpal, director médico de Avedro. "Estamos emocionados con el progreso en nuestro desarrollo clínico y creemos que PiXL representa un nuevo tratamiento no invasivo para pacientes con baja miopía. Estamos complacidos de ver estos resultados tan prometedores."

El primer estudio, un ensayo clínico prospectivo conducido en el Ruhr University Eye Hospital, de Alemania, evaluó la seguridad y eficacia del PiXL. Este estudio de 12 meses incluyó 39 ojos (fáquicos y seudofáquicos) en dos grupos. El primer grupo tenía miopías entre -1 y -2 dioptrías y el segundo grupo con miopías entre -2 y -3 dioptrías.

Preliminarmente los resultados a 12 meses demostraron una mejoría significativa con una agudeza visual sin corregir media de 20/20 a los 12 meses, y sin pérdida de agudeza visual corregida.

En base a estos resultados tempranos los datos demuestran, que el PiXL es un procedimiento refractivo promisorio para miopías bajas, ofreciendo el potencial de mejora visual sin ablación de los tejidos. "Los resultados preliminares de 12 meses se basan en lo que observamos en las evaluaciones de tres y seis meses," dijo el Dr. Matthias Elling. "Basado en estos resultados, la estabilidad a largo plazo del tratamiento con PiXL parece favorable. Es emocionante ver el potencial de este nuevo procedimiento para un gran número de pacientes que actualmente usan lentes de contacto y han decidido no someterse a la cirugía refractiva tradicional."

El segundo estudio, realizado en el Eagle Eye Centre en Singapur, diseñado para analizar la seguridad y eficacia del PiXL tans-epitelial en corregir bajas miopías, evaluó los resultados del tratamiento en ocho pacientes (14 ojos miopes con media -1.62) que se sometieron al procedimiento y fueron seguidos por 9 meses después de la operación. Los resultados muestran una reducción media de la miopía de -0.75 a los 9 meses, sin una pérdida significativa en el conteo de células epiteliales o agudeza visual corregida, y sin opacificación corneal significativa después de la cirugía. Un cuestionario administrado a los 6 meses de la operación encontró grandes niveles de satisfacción en los pacientes. "Además de los hallazgos positivos en seguridad y eficacia, nos complace encontrar un alto nivel de satisfacción en los pacientes," dijo el Dr. Lim Wee Kiak del Eagle Eye Centre en Singapur. "Los procedimientos refractivos actuales son invasivos y debilitan la córnea. PiXL es revolucionario en el sentido de que mejora el error refractivo endureciendo la córnea, sin ser invasivo. Esta tecnología tiene un gran potencial que se suma al armamento de correcciones refractivas."

El procedimiento PiXL de Avedro ofrece el potencial de brindar un mejoramiento de la visión no invasivo para miopías bajas sin comprometer la integridad biomecánica de la córnea. PiXL trata los errores refractivos miópicos a través de la aplicación tópica de riboflavina seguida de una exposición de la córnea a rayos UVA mediante el dispositivo Mosaic, que usa tecnología avanzada de seguimiento ocular para la aplicación del cross-linking controlado.

El dispositivo Mosaic ha recibido la marca CE en Europa, y la aprobación de Health Canada. El procedimiento PiXL y el dispositivo Mosaic no están disponibles en Estados Unidos. Avedro es una compañía privada de fármacos y equipo médico que promueve la ciencia y la tecnología de cross-linking corneal y corrección refractiva.

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Foto de MabelAmber

01 noviembre 2017

De la hojita del calendario

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que camine nunca la alcanzaré. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.

Foto de Skeeze

25 octubre 2017

La trabeculoplastía selectiva con láser como terapia primaria de glaucoma

La trabeculoplastía selectiva con láser (TSL) es un procedimiento ambulatorio que reduce la presión intraocular en pacientes con glaucoma. El laser es aplicado a través de un lente de contacto especial al sistema de drenaje del ojo donde estimula un cambio bioquímico que mejora el flujo de líquido del ojo. TSL ha sido usado desde 1995 y tiene un buen rango de eficacia. En promedio, la TSL puede bajar la presión intraocular en 20 a 30%. El láser es exitoso en un 80% de los pacientes.

Además, los estudios han mostrado que la TSL tiene un resultado similar en comparación con las gotas oculares más efectivas para el tratamiento del galucoma. El tratamiento efectivo puede durar de 3 a 5 años y la TSL puede ser repetida cuando los efectos originales del tratamiento disminuyan. Generalmente, las gotas oculares son ofrecidas antes del láser como tratamiento inicial del glaucoma. Esto viene de la época anterior a la TSL cuando la trabeculoplastía con láser era un procedimiento relativamente riesgoso.

La trabeculoplastía con láser de argón (TLA), el predecesor de la TSL, aplicaba una energía significativamente más alta al ojo resultando en daño estructural y un gran número de complicaciones. Por comparación, la TSL ha mejorado el perfil de seguirdad y las complicaciones son típicamente infrecuentes, leves y de corta duración. Aunque son poco comunes, los efectos secundarios como "presión pico" o inflamación pueden generalmente se tratados con éxito con medicamentos.

Debido a su excelente perfil riesgo-beneficio, la TSL está siendo ofrecida tempranamente como estrategia de tratamiento de glaucoma, incluída como terapia temprana. Los estudios que comparan la TSL con las gotas oculares como terapia primaria han encontrado similares efectos entre los dos grupos.

Aunque algunos pacientes todavía requieren gotas oculares después de la TSL, son necesarias menos gotas para controlar su glaucoma. Además, hubo un ahorro significativo para quienes se sometieron a la TSL.

Muchos pacientes tienen dificultad con sus gotas oculares. Se estima que menos de la mitad de los pacientes usan sus medicamentos con regularidad como se les indica. Los costos de las medicinas, los efectos secundarios, alergias, olvido y horarios complicados contribuyen a este problema. Como resultado, existe un fuerte argumento a favor de la TSL como terapia primaria para muchos nuevos pacientes con glaucoma.

El tratamiento para glaucoma es individualizado para cada paciente, y la TSL no es efectiva para todos los tipos de glaucoma. Es importante discutir las opciones con el oftalmólogo tratante.

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